El envejecimiento es un proceso biológico, progresivo, irreversible, intrínseco y universal, que padece todo ser vivo, y comporta una serie de cambios estructurales y funcionales, como expresión de la interacción entre la genética del individuo y su medio ambiente.

Las principales causas de envejecimiento las podemos clasificar en endógenas, como la gravedad, actividad muscular, ligamentos de retención, maduración de los tejidos blandos y remodelación ósea, y exógenas, como radiación ultravioleta principalmente, tabaco y alcohol.

Los primeros signos estéticos empiezan a ser evidentes a partir de los 25-30 años y se hacen más evidentes a partir de los 40 años, evolucionando lentamente y de forma irreversible.  

Histológicamente, este proceso afecta tanto a la epidermis, dermis e hipodermis, dando lugar a la aparición progresiva de una flaccidez cutánea con atrofia, alteraciones vasculares y pigmentarias, acentuación de pliegues y surcos, caída del cabello, etc.

A nivel de piel, hay disminución de queratinocitos, fibroblastos y melanocitos; obteniendo como resultado una piel fina, seca, con pérdida de elasticidad y fotodaño (si le añadimos la acumulación a la exposición solar).

En los tejidos blandos, los cojinetes grasos se atrofian y se produce esqueletización, provocando flacidez cutánea.

A nivel óseo, se produce pérdida de volumen y cambios en la expansión ósea.

En el envejecimiento existe una pérdida de soporte de los ligamentos, que permite el descenso de las almohadillas grasas, haciendo más evidentes y pronunciados los surcos. 

A nivel muscular, aquellos que están relacionados a la expresión facial van a sufrir hipertrofia y se harán más fuertes, y van a dar origen a las zonas de arrugas más profundas y marcadas. En cambio, los músculos usados con menos frecuencia sufrirán atrofia, con disminución de los tejidos blandos, dando una apariencia de adelgazamiento y envejecimiento. 

Actualmente, en la búsqueda de combatir el envejecimiento, se cuenta con una serie de procedimientos muy amplios, que van desde técnicas no invasivas como láseres, radiofrecuencias, luz pulsada intensa, ultrasonidos microfocalizados; técnicas mínimamente invasivas, como aplicación de células madres, plasma rico en plaquetas, toxina botulínica y fillers; hasta técnicas invasivas, como la cirugía plástica.

A manera de ilustrar, se desarrollará brevemente algunas técnicas.

La toxina botulínica, es un neuromodulador que actúa a nivel de la placa neuromuscular, bloqueando la liberación del neurotransmisor acetilcolina, para así evitar la contracción del músculo. Actualmente tiene diversas aplicaciones clínicas, como blefaroespasmo, estrabismo, distonías, rigidez muscular, entre otros. En el campo de la medicina estética, se utiliza para prevenir y tratar líneas de expresión y arrugas dinámicas en el tercio superior de la cara (Frente, entrecejos, patas de gallo), es un método muy seguro, rápido y eficaz.

Los fillers, son sustancias de relleno dérmico, entre los más destacados tenemos el ácido hialurónico, aprobado por la FDA hace más de 20 años, es un azúcar natural producido por nuestro organismo, que con los años vamos perdiendo en grandes cantidades. Existen otros rellenos como hidroxiapatita de calcio, compuesto similar a los minerales de nuestros huesos; y el ácido poliláctico. Estas sustancias se utilizan para tratar líneas de expresión o arrugas, principalmente del tercio medio e inferior de la cara, para dar volumen en áreas poco profundas, para definición y remodelación facial, cicatrices profundas, mejorar calidad e irregularidades de la piel.

En cuanto a las células madres y el plasma rico en plaqueta (PRP), tienen amplio uso en medicina; sin embargo, debemos diferenciarlas. Las células madres, son aquellas células indiferenciadas que tienen la habilidad de formar cualquier tipo de célula de nuestro cuerpo, con capacidad de autorrenovación. El PRP, es una sustancia autóloga, es decir, se obtiene de la sangre del mismo paciente, que a través de un proceso de centrifugado se separa la sangre del plasma; este último, juega un papel activo en la regeneración de tejidos a través de la liberación de diversos factores de crecimiento y citoquinas que modulan la angiogénesis, el remodelado de la matriz extracelular y el reclutamiento, proliferación y diferenciación de células madre. Por lo cual, el uso de ambos en medicina regenerativa y estética es amplio, incluyendo: reparación de úlceras y tejido muscular, tratamiento de enfermedades óseas y recuperación tisular luego de intervenciones quirúrgicas, rejuvenecimiento facial, celulitis, estrías, cicatrices y alopecias.

Luz pulsada intensa, es un método no ablativo, seguro, económico y sencillo, que utiliza la emisión de una luz policromática de alta intensidad, causando un efecto térmico selectivo. Entre sus aplicaciones destacan, lesiones vasculares y pigmentarias, fotodaño, cicatrices, rosácea, acné y la depilación.

El ultrasonido microfocalizado de alta intensidad, es un procedimiento médico no invasivo, que consta en el calentamiento del tejido diana a temperaturas entre 60 – 70 °C, aplicados a través de un ultrasonido que emite ondas de energía en áreas precisas y bien definidas del tejido dérmico y subcutáneo, generando puntos de coagulación térmica; desencadenando procesos fisiopatológicos de desnaturalización del colágeno, regeneración de tejidos y neocolagénesis.

Actualmente existen en el mercado diversos equipos, entre los que destacan, Ultherapy, Ulfit, entre otros. Esta técnica está aprobada para el tratamiento de levantamiento ceja, tensado, levantamiento y rejuvenecimiento de cara, cuello, región submentoniana y escote. En la Clínica Y age, se cuenta con excelentes equipos y los referidos procedimientos, y dado el gran número de técnicas que actualmente existen para rejuvenecimiento, el paciente de hoy en día tiene a su disposición el tratamiento ideal para combatir sus necesidades, con el cual, dada la eficacia con que sean aplicadas las técnicas utilizadas, se sentirá con más seguridad, irradiando naturalidad y juventud. Lo que quiere decir, que el tema del envejecimiento deja de ser un problema para los hombres y mujeres actuales, que desean mantener una apariencia jovial, sana y que irradie naturalidad.